JUGARRETA DEL ASTANA A CONTADOR EN LA 3ª ETAPA DEL TOUR
Alberto Contador, vÃctima del abanico en dÃa abrasador, se bajó del cajón, ahora es cuarto a 59 segundos del maillot amarillo, y a 19 de su compañero Armstrong. El alemán Kloden (Astana) es sexto a 1 minuto, el australiano Cadel Evans (Silence) séptimo a 1.01 y el estadounidense Leipheimer (Astana) noveno a 1.08. Sastre está más lejos, a 1.47 y Menchov a 2.12, lejos de la pomada.
Después del protagonismo anónimo del español Rubén Pérez (Euskaltel), los franceses Samuel Dumoulin (Cofidis) y Maxime Bouet (Agritubel) y del holandés Koen De Kort (Skil), que animaron la carrera hasta que fueron alcanzados por los hombres que incendiaron la carrera con el abanico, el espectáculo hasta meta fue total.
La ambición por el esprint del Columbia, las ilusiones de Hushovd, el conformismo de Cancellara por conservar el maillot amarillo y la presencia de Armstrong en cabeza se unieron contra la desesperación de grupo cortado, donde ningún equipo quemó las naves por contactar con el conjunto de cabeza.
A 10 kilómetros de meta Armstrong tenÃa a Contador a 33 segundos. La jugada maestra del Columbia estaba a punto de concretarse en un golpe moral duro de roer para Contador, despistado en un momento clave de la etapa, cuando la jornada parecÃa destinada a disfrutar de un balneario de transición.
El oportunismo de Armstrong despertó el debate del liderazgo en la casa del Astana. El texano recolectó argumentos en la vÃspera de una contrarreloj por equipos que le puede acercar incluso al liderato del Tour. ¿Quién cree que Armstrong no es el lÃder?, comentaba Oscar Pereiro en la lÃnea de meta.
Los 196 kilómetros de viaje entre Marsella y La Grande Motte no fueron de trámite. El Tour, a veces, guarda sorpresas, como un oportuno abanico. Contador cayó en la trampa. El viejo lobo Lance Armstrong estuvo atento. Vuelve a aullar.
